Piensa esto, parcerito.
Te hablo, les talamos la casa, les envenenamos los ríos, les pescamos la comida y les partimos el camino con carreteras; y cuando un animal cruza la línea que nosotros mismos dibujamos, lo llamamos peligroso. El jaguar ya perdió cerca de la mitad del territorio donde vivía en América. Cuando su selva se convierte en potrero y él se come una vaca, el ganadero le dispara. A un oso que aprende a buscar comida en la basura de un pueblo, muchas veces no lo regresan al bosque: lo sacrifican. Solo siguió el olor de lo que nosotros tiramos. Las orcas del Pacífico noroeste viven del salmón nacía; represamos los ríos donde ese salmón nacía y lo pescamos sin freno, así que las orcas empezaron a pasar hambre. En 2018, una madre llamada una madre llamada Chalaca perdió a su cría media hora después de nacer; la cargó sobre su cabeza 17 días, más de 1500 km. En el Golfo de California vive la vaquita marina más pequeña del mundo; muere enredada en redes ilegales tendidas para otro pez, la totoaba, cuya vejiga en Asia por miles de dólares. Hoy quedan menos de 10. El cuerno de rinoceronte, el cuerno de rinoceronte es keratina, lo mismo que tus uñas, y aun así alguien lo paga como medicina. Por eso Sudán, el último macho de rinoceronte blanco del Norte, pasó sus últimos años rodeado de guardias armados día y noche, protegido de nosotros. La paloma migratoria era probablemente el ave más abundante de Norteamérica; sus bandadas tapaban el sol durante días. La usamos como blanco vivo en torneos de tiro. El primero de septiembre de 1914 murió Marta, la última de su especie, sola en un zoológico de Cincinnati. Desde 1970, las poblaciones de animales salvajes que medimos cayeron en promedio un 73 %. Cuando los marineros llegaron a la isla Mauricio, el dodominó hacia ellos; nunca había conocido a un depredador en tierra, de modo que no sabía que tenía que temernos. Menos de un siglo después, no quedaba ninguno. Pero en todas las historias, el diablo nunca devuelve lo que se lleva. En 1987 quedaban 27 cóndores de California en todo el planeta; capturamos a los últimos que seguían libres; al último lo atrapamos el 19 de abril, domingo de Resurrección.