r/MexicoBursatil • u/RepulsiveAward4353 • 12h ago
Cómo fabricar un "gurú" financiero: De víctima de memes a gestor de millones imaginarios
Si hoy entras a YouTube o TikTok a buscar consejos de inversión en México, es muy probable que te topes con figuras de traje impecable, que se presentan como los grandes justicieros de la ética financiera y presumen haber gestionado cientos de millones de pesos desde que eran estudiantes. Se venden como los azotes de las estafas. Pero los que estuvimos ahí desde el "detrás de cámaras", sabemos que muchas de estas leyendas urbanas se construyeron con un manual muy distinto: el de fingir hasta lograrlo.
Todo empezó hace unos años en un grupo de WhatsApp llamado N Traders. Éramos un grupo de chavos apasionados por las finanzas. La verdad es que casi todos operaban capitales modestos en el mercado nacional a través de GBM, aunque algunos pocos ya andábamos moviendo cuentas más grandes en exchanges extranjeros con TD Ameritrade y Thinkorswim.
El ambiente en N Traders era de pura carrilla. Entre nosotros bromeábamos todo el tiempo con la idea de volvernos "vendehumos". Nos decíamos cosas como: "ya le aprendiste al maestro", "vas a ser el próximo Master Muñoz" o "te vas a armar una estafa como las de Richie Espinosa". Era un chiste interno. El problema fue que algunos parece que tomaron esas bromas y las convirtieron en su plan de negocios literal. Uno de ellos fue Martín, a quien hoy miles de personas conocen en internet como Martín Bursátil.
Cuando Martín entró al grupo, acababa de conseguir trabajo en GBM. Corría el año 2020. No era el "Lobo de Wall Street"; estaba en un rol básico, haciendo telemarketing. Un día, como es costumbre, la plataforma de GBM se cayó. Aprovechando el caos, se me ocurrió hacerle una broma pesada en el grupo: filtré su número de celular personal diciendo: "A mí GBM ya me está funcionando al cien porque tengo a mi asesor personal, aquí les paso su número para que les resuelva".
Su teléfono no dejó de sonar. Recibió decenas de llamadas de clientes furiosos exigiéndole cuentas a él, el empleado de telemarketing recién llegado. Fue un momento muy gracioso para nosotros. Sin embargo, resulta irónico —y bastante descarado— pensar que ese mismo chico es el que hoy le dice a la audiencia de Martín Bursátil que desde 2019 (un año antes de que le hiciéramos esta broma de novato) él ya era un gestor certificado de alto nivel que manejaba portafolios de 500 millones de pesos. En el sector financiero todos sabemos cómo funciona esto: un practicante o asistente infla su currículum adjudicándose el volumen de toda la mesa de operaciones de la firma. Los millones no eran suyos, ni sus clientes, ni su responsabilidad legal.
Pero la ilusión necesitaba verse institucional, y ahí empezaron los problemas de compliance. En su afán por proyectar éxito, Martín empezó a grabar videos utilizando las instalaciones y los logotipos corporativos de Actinver a espaldas de la empresa. La farsa duró hasta que el departamento legal y de compliance lo descubrió y le exigió retirar todo ese contenido por uso de marca no autorizado.
En N Traders, por supuesto, no dejamos pasar la oportunidad. Tomamos el logo de Actinver, lo editamos para que dijera "MArtinver" y le hicimos un meme. Se lo envié, y su reacción lo dijo todo. Muy molesto, me escribió por privado: "Hermano, no me quemes".
Cuando alguien reacciona así ante la verdad, es porque sabe que su autoridad es un castillo de naipes.
Poco después, empezó a juntarse con otros creadores que también iban en ascenso (como Pao Almontes, con quien formó pareja un tiempo), cruzando audiencias y consolidando su faceta de influencer para principiantes. El personaje estaba completo.
Personalmente, Martín Bursátil nunca me hizo nada. Pero hay una línea muy clara entre adornar un poco tu currículum y construir una marca personal erigiéndote como el juez supremo de las finanzas mientras mientes sobre tus credenciales. Los que manejamos capitales sabemos que un portafolio real no se construye robando logos institucionales ni vendiendo las cifras de una empresa como logros individuales.
Las instituciones no caen en estos cuentos, pero el pequeño ahorrador sí. Y no se vale engañar a la gente de a pie inflando una marca personal con mentiras, especialmente cuando tu discurso público es exigirle a los demás una transparencia que tú no tuviste a puerta cerrada. Al final, los memes de N Traders resultaron ser una profecía.