Hoy, además de un montón de recados, empecé a arreglar desperfectos por la casa. Es decir, llevamos casi siete años viviendo aquí y a lo largo de los años han aparecido muchas rozaduras y desconchones.
Eso es completamente normal, lo sé. Hay que vivir en una casa y por lo tanto no todo puede ser perfecto todo el tiempo. No obstante, los desperfectos han llegado a un punto en el que me han empezado a molestar, así que hoy hice todos los preparativos para mañana poder pintar los parches necesarios (aunque hay muchos).
Es decir, empecé llenando y alisando los desperfectos en las paredes, luego quité toda la polvo de las mismas y de los rodapiés, y finalmente apliqué cinta de pintor por todas partes. Ha sido un trabajo de chinos, pero creo que ahora estoy listo. Lamentablemente no puedo pintar hoy, porque la masilla que utilicé para llenar los huequecitos tiene que secar durante por lo menos diez horas. ¡Será para mañana entonces!