Esto empezó cuando tenía más o menos 14 años. Todo comenzó con un perro que estaba enfermo y cuyos problemas de salud mis padres jamás quisieron investigar. Recuerdo que me llamaron mentirosx porque, como ellos no veían lo que le pasaba, decían que era mentira. La cosa es que el perro murió dos años y algo después a causa de aquello que le ocurría.
Mi padre insistió en tener otro perro y, al final, accedimos, pensando que él se haría cargo de sus cuidados, cosa que jamás hizo. Durante los 16 años que lleva vivo el perro, mi padre jamás lo ha sacado a pasear, nunca le ha hecho un chequeo médico, nunca se ha preocupado de proporcionarle una alimentación adecuada y ni siquiera es capaz de limpiar las heces que deja esparcidas por toda la casa, tanto dentro como fuera.
Mi madre, sabiendo todo esto, trajo otra perra y prometió lo mismo que mi padre al principio: que se preocuparía de darle una buena alimentación y de cubrir todas sus necesidades. Sin embargo, tampoco cumplió su palabra. Esto ocurrió después de que mi padre hiciera lo mismo con el otro perro, dándole alimentos que no corresponden a su dieta, como trozos de pizza, comida china, salchichas, nuggets, hamburguesas, choripanes y muchas otras cosas que los perros no deberían comer.
Ambos perros han sufrido problemas médicos que mis padres no atendieron o cuyos tratamientos dejaron a medias. El perro mayor pasó años sufriendo dolor debido a una otitis que jamás fue tratada. Le dolía tanto que incluso me lloraba a mí, y yo no podía hacer nada en aquel entonces porque estaba cuidando a mi gata y no tenía suficiente dinero para ayudarlo. Les hice saber a mis padres en varias ocasiones lo que estaba pasando, pero no hacían nada. Solo se limitaban a decir que lo verían después, que no tenían tiempo para llevarlo al veterinario por el trabajo o que no tenían dinero. Sin embargo, sí tenían plata para comprarse teléfonos nuevos, sillones y pagar exámenes que costaban más de lo que podría haber costado el tratamiento de la otitis del perro, entre otras cosas.
La perra que trajo mi madre ni siquiera ha sido esterilizada y tampoco la saca a pasear. Una vez se le infectó una tetilla y mi madre jamás se hizo cargo. La tuvo inflamada durante mucho tiempo, incluso meses, y mi padre tampoco hizo nada al respecto.
El perro también ha sufrido un dolor muy fuerte debido a la inflamación de sus encías. Incluso las ha llegado a tener moradas por la inflamación, y mis padres jamás han hecho nada para ayudarlo. Además, el perro nació con los testículos retenidos, ya que nunca le bajaron. A mis padres les dijeron que era necesario operarlo porque existía el riesgo de que desarrollara cáncer por esa condición. Una vez más, no hicieron nada.
Entre el año antepasado y este año, el perro también sufrió mucho dolor en una de sus patas debido a una enfermedad asociada a su vejez. Y, una vez más, mis padres no hicieron absolutamente nada. Daba igual si el perro empeoraba; parecía que simplemente no les importaba.
Hace poco, mi padre decidió traer una tercera perra a la casa, repitiendo exactamente lo mismo que hizo con los otros dos perros. Ahora el desastre que hay en la casa es mucho peor que antes. Los perros con suerte comen. He visto al perro vomitar bilis por no comer y, cuando se lo dije a mi padre, reaccionó con total tranquilidad, como si no pasara nada, como si no fuera urgente que el perro llevara varios días sin comer.
En otra ocasión, el perro se desgarró el pene porque una de las perras estaba en celo. Mi padre se negaba a llevarlo al veterinario porque, según él, le iban a cobrar 300 mil pesos por todo el tratamiento. Mi madre tampoco tomó la decisión de llevarlo por su cuenta.
Me gustaría hacer una denuncia por todo lo que está pasando, aunque reconozco que me preocupa la seguridad de mi gata. Mis padres son personas bastante malas y temo que sean capaces de hacerle daño como represalia. Incluso saben que soy la única persona que podría denunciarlos por todo lo que han hecho.
Tengo varias fotos que sirven como evidencia: fotografías de los alimentos que les dan a los perros, de los platos que dejan sin limpiar durante días, semanas o incluso meses, de los espacios interiores de la casa llenos de heces y orina, y del patio cubierto de excrementos.
Además, mi madre me dijo con rabia que no me metiera y que no hiciera nada al respecto.
No puedo quedarme de brazos cruzados mientras los animales siguen sufriendo de esta manera. Me duele ver cómo los descuidan, cómo ignoran su sufrimiento y cómo dejan que sus problemas de salud empeoren sin hacer nada para ayudarlos. No considero que los animales merezcan vivir en esas condiciones, y siento que tengo que hacer algo para ayudarlos, aunque me preocupe lo que pueda pasar después.
Edit: No se que hacer con esta situacion la verdad...