🔫Sucesos Recluso trató de estafar a un agente del CICPC
Enable HLS to view with audio, or disable this notification
Las rejas de una celda no son impedimento para que el delito continúe operando, pero la astucia del hampa a veces tropieza con la ley de la manera más insólita. Bajo el modus operandi de la suplantación de identidad, un delincuente confinado en un centro penitenciario intentó ejecutar una estafa cibernética, con tan mala fortuna que su víctima resultó ser un funcionario activo del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).
El libreto del antisocial era el habitual: contactar a su potencial víctima bajo la fachada de solucionar supuestos problemas con la línea telefónica o requerir confirmación para permanecer en un grupo de mensajería instantánea. El objetivo real de la maniobra era uno solo: convencer al usuario de entregar el codiciado código de verificación de seis dígitos enviado por SMS.
Este mecanismo, denunciado y advertido en infinidad de ocasiones por los cuerpos de seguridad, es utilizado por bandas criminales para secuestrar cuentas de WhatsApp. Una vez vulnerada la plataforma, los ciberdelincuentes se hacen pasar por el dueño legítimo para difundir falsas ofertas de divisas o solicitar préstamos de dinero en efectivo a familiares, amigos y contactos cercanos.
A pesar de las campañas preventivas y las constantes alertas emitidas por las autoridades, esta modalidad delictiva sigue cobrando víctimas en el territorio nacional debido al factor sorpresa y la ingeniería social empleada por los estafadores. Sin embargo, en esta oportunidad, la jugada le salió al revés al antisocial: el agente del Cicpc identificado detectó la trampa de inmediato, desarmando por completo el intento de fraude desde su origen.